Sipnosis
Memento Mori
Tras el festival

Fue un mes de locura, el que transcurrió luego del Festival de Invierno, luego de los cepelios de las víctimas, el poder quedó en las manos del Gobernador, Everett Goodweatherm tendría el control total sobre la ciudad, pero Azuka había logrado parte de su objetivo: Los rumores de que el gobierno de Washington ya no estaba tan convencido de compartir el poder con los vampiros; la situación se estaba saliendo de manos, y los cainitas y garras rojas parecían estar ganando la partida. Pero ninguno de los artífices de la destrucción, pensaron que los berkeser se volverían un problema para todos, porque los vampiros que no fueron asesinado por ellos, se transformaron en berkeser, que se han transformado en una manada que deambula por las alcantarillas atacando a quien se les enfrente o quien esté en su menú del día.

Humanos y Vampiros ya no tenían una alianza tan sólida como antes, y las desconfianzas estaban surgiendo.

Mientras que en medio quedaban los licanos, o por lo menos, parte de ellos, Fenrir y Fianna, pero quien padeció la peor parte fueron los Fenrir que en el atentado perdieron a su líder, del que jamás encontraron el cuerpo. Quedaría en manos del nuevo líder de los Fenrir y de Gissiel Earhart, determinar el destino de su clan y tradiciones, pero entre los licanos, se sabía la atrocidad cometida por las Garras Rojas, comandados por Arthur Redclaw, que se habían vuelto muy fuertes.

Por su parte, los rebeldes, el pequeño grupo de disidentes ya no parecían estar tan solos en su lucha, el gobierno de Washington los contactaría extra oficialmente para conseguir sus fines: controlar la ciudad, de una o de otra manera. Etienne LeBlanc, tendría que decidir..

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El roce de Dios (Ling)

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El roce de Dios (Ling)

Mensaje por Invitado el Sáb Dic 29, 2012 5:50 pm

Llegando a un lugar relativamente nuevo, descubrí que el mundo como lo había imaginado, no existía. En fin, no era tan emocionante hasta el momento, pero no perdía nada vagando, esperando que algún milagro, tragedia o suceso extraño ocurriera en las cercanías.

Camine por un tétrico camino en donde suelen ocurrir esas cosas divertidas, si ocurrían en algún lugar del mundo, siempre quedaba cierta probabilidad de que alguna me sucediera a mí, pero tal vez eran ilusiones sin sentido… Pero no perdía nada en intentar vivir una ilusión… Era solo cosa de alcanzar una realidad diferente, alguna que fuera mejor que alguna realidad actual. Si esto no iba a suceder solo, haría que al menos algo espectacular sucediera.

Seguí el camino con cierto desdén y me encontré frente a una capilla, como lo suponía, un lugar sin mayor sentido, que servir para que la gente sin esperanzas depositara alguna plegaria y obtuviera la fe que requería su alma para sobreponerse a las circunstancias. No decía que fuera una pérdida de tiempo, sino que era un acto inútil… pero quien sabe, tal vez existe alguien que te escucha… o bien que te protege...En fin.
Seguí con mis meditaciones, hasta que de la nada apareció un gato blanco con algunas manchas negras – Vaya… la primera criatura que me recibe… ¿Qué tal gato? – Dije agachándome y acariciándole el lomo, luego lo levante y lo depositen entre mis brazos - ¿Me harías compañía un tiempo? – Dije mirándolo a los ojos y sonriéndole.

Me disponía a entrar a la capilla, cuando al gatito se le erizaron los pelos y mordió mi mano para que le soltara, ante esta reacción abrí mis brazos y deje a la criatura libre – ¡Vaya forma de alejarte, si tenias miedo de venir hubieras avisado antes! – Dije mientras veía como el felino emprendía la huida – Vaya forma de conseguir amigos… - luego mire la herida en mi mano – Ahora tendré que buscar algo para curarme… mendigo gato que se acerca a uno solo para atacar – Seguí farfullando un rato hasta que me calme un poco y me dispuse a acercarme hasta el altar.

-Creo que la gente suele rezar en este lugar… - mire al Cristo y dije –Tú das vidas, tú quitas vidas, tú haces destinos, ellos hacen las elecciones. Si buscan respuestas a ti acuden, pero no obtienen palabras de consolación, ni ayuda, sin embargo aun te aman y tienen fe… ¿Qué ven en ti? - Pronuncie estas palabras mirándolo a los ojos y me quede mirándolo unos momentos. No esperaba algún tipo de contestación, sino alguna respuesta divina... Como aquellas que esperan los humanos creyentes.

Al pasar un momento no oí nada fuera de lo común - Tal vez lo que tu das no se oye ni se ve... suponiendo que dieras algo. Tal vez solo tu presencia basta para eliminar la oscuridad y dar paso a la luz, sino, nada explicaría que los demonios no pisaran tierra santa. - Dije a manera de monologo.
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Re: El roce de Dios (Ling)

Mensaje por Invitado el Lun Dic 31, 2012 9:10 am

Habia salido unos momentos a pasear por la ciudad aunque tambien a comprar unas cosas para la casa debido a que mi padre estaba ocupado con sus misiones, siempre andaba ocupado en eso, aveces me sentia tan sola, no pareciera que me fuera conseguido con mi padre, se que lo que diria seria loco pero pienso que con mi padrastro tenia mas compañia aunque me hiriera, pero bueno que se hace al menos tengo una vida algo tranquila con el señor con el que vivo ahora. Pase por una panaderia y compre algunos panes, jugos, queso y jamon para poder comer tenia mucha hambre y pude notar que en la panaderia aun habia gente normal y eso me animo.

Sali de la panaderia y segui caminando por las calles Newyorquinas hasta que derepente paso un carro y piso un charco mojandome el vestido que tenia-Ahh este maldito, no sabe por donde maneja!!-me queje enojada limpirandome los pies con la misma tela, pero menos mal que la comida no se habia dañado. Continue el camino y verificaba si en algun lugar me prestaban el baño para terminarme de secar pero ninguno me hacia el favor y eso me hacia ofuscarme mas. Camine rapidamente por las calles hasta que vi a un chico que hablaba con un gato, eso me parecio extraño pero a la vez tierno, para luego ver que se metia en la capilla, ¿Seria un catolico? pense y me acerque curiosa a ver que hacia adentro de la iglesia.

No parecia que fuera de esos catolicos, era muy alto y apuesto mas bien se le veia como un don juan, de eso que conseguia a un monton de chicas en un cliquear de dedos, pero bueno no podia juzgarlo no lo conocia. Al entrar a la iglesia pude divisar que no habian personas y eso me parecio extraño, en realidad ya la gente creo que ni confiaba en dios, yo era una no me gustaba mucho la religion, aunque llevaba en mi cuello un collar con una cruz y la medalla que me obsequio mi madre para que me protegiera dios y todos sus angeles y santo, avece pensaba que cargar con eso me hacia hipocrita.

Con cuidado me posicione en unos asientos alantes como si fuera ver una obra de teatro y me quede en silencio escuchando las preguntas del chico, era en cierta parte cierto lo que el decia. Coloque mi cabeza sobre el espaldar de los bancos y mire el vitral de la iglesia que formaba una cupula llena de angeles-Solo lo que basta es la fe, con la fe moveras montañas-comento haciendo eco mi voz en las paredes de ese recinto, esperaba no asustar al muchacho, pero no era mi culpa, ademas en este lugar podia entrar el que quisiera.
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