Sipnosis
Memento Mori
Tras el festival

Fue un mes de locura, el que transcurrió luego del Festival de Invierno, luego de los cepelios de las víctimas, el poder quedó en las manos del Gobernador, Everett Goodweatherm tendría el control total sobre la ciudad, pero Azuka había logrado parte de su objetivo: Los rumores de que el gobierno de Washington ya no estaba tan convencido de compartir el poder con los vampiros; la situación se estaba saliendo de manos, y los cainitas y garras rojas parecían estar ganando la partida. Pero ninguno de los artífices de la destrucción, pensaron que los berkeser se volverían un problema para todos, porque los vampiros que no fueron asesinado por ellos, se transformaron en berkeser, que se han transformado en una manada que deambula por las alcantarillas atacando a quien se les enfrente o quien esté en su menú del día.

Humanos y Vampiros ya no tenían una alianza tan sólida como antes, y las desconfianzas estaban surgiendo.

Mientras que en medio quedaban los licanos, o por lo menos, parte de ellos, Fenrir y Fianna, pero quien padeció la peor parte fueron los Fenrir que en el atentado perdieron a su líder, del que jamás encontraron el cuerpo. Quedaría en manos del nuevo líder de los Fenrir y de Gissiel Earhart, determinar el destino de su clan y tradiciones, pero entre los licanos, se sabía la atrocidad cometida por las Garras Rojas, comandados por Arthur Redclaw, que se habían vuelto muy fuertes.

Por su parte, los rebeldes, el pequeño grupo de disidentes ya no parecían estar tan solos en su lucha, el gobierno de Washington los contactaría extra oficialmente para conseguir sus fines: controlar la ciudad, de una o de otra manera. Etienne LeBlanc, tendría que decidir..

On Line
*
Meses
OUTLINE
Memento Mori
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Derechos de Autor
Licencia Creative Commons

Memento Mori por Andrea, Nazaret y Melisa se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
Permisos que vayan más allá de lo cubierto por esta licencia pueden encontrarse en Memento Mori.

Licencia Creative Commons

diseño, códigos y tablas por Faeledhel se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
Permisos que vayan más allá de lo cubierto por esta licencia pueden encontrarse en perfil:Faeledhel.

La oscura cara tras El espejo {privado}

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

La oscura cara tras El espejo {privado}

Mensaje por Temperance Brunswick el Jue Ene 24, 2013 4:04 pm

Cuatro días después del Conclave.


Luca había visto a Temperance la noche siguiente al cónclave, habían conversado y ella le había revelado más de la información que tenía, estaba molesta también, había odiado la forma en que los vampiros la habían observado, no todos, pero si los suficientes como para hacerla sentir incómoda, y como parte de su personalidad, había jurado que se alejaría, pero ¿alguién se puede alejar de lo que considera familia?, Es bastante complicado, más para alguien que había estado alejada de ese mundo y al final había vuelto, además, el hombre al que quería estaba en ese mundo, y esperaba poder demostrarle que si lo amaba, y que no estaba prefiriendo sus habilidades sobre su relación. Había que ceder un poco más, Luca había puesto las cartas sobre la mesa, y era hora que ella decidiera que haría con lo que Luca ofrecía...

Él si la la amaba de verdad, y era eso lo que le susurraba al oído mientras estrechaba su pequeño y lastimado cuerpo contra aquel cuerpo grande y varonil. Temperance lentamente se dejaba guíar por aquel amor incondicional que Luca le profesaba y cuando podían se entregan al amor y la pasión de sus cuerpos unidos.... Luca no lo decía, pero deseaba dejar en el vientre de su mujer, la semilla de aquel amor que había contenido por más de 200 años, incluso sabiendo que esa marca se estaba extendiendo por su cuerpo, consumiendo su vida.

Otra vez se veían ante el dilema de tener poco tiempo... como si todo se confabulara para que ambos no estuvieran juntos. Otra vez la muerte reclamaba a su amada, aunque esta vez, era de una manera menor violenta, pero igualmente efectiva.

Y esa noche le prometió que no saldría a cazar por algún tiempo, por lo menos mientras investigaba en la biblioteca de la hermandad, información sobre su mal, pero a las dos noches, desapareció, no estaba en ningún lado, su aroma y presencia se había desaparecido y nadie lograba dar con ella ni dar razón de donde se había ido, sólo que había salido cerca del atardecer, y no había vuelto. Tampoco estaban sus cosas, ni sus armas... había salido a cazar...


Sujétame como te aferraste a la vida cuando todos los miedos revivieron y me sepultaron
Quiéreme como quieres al sol Que quema la sangre en mi corazón de vampiro
Relaciones CelularPágina Personal

Temperance Brunswick
Admin
Admin

Mensajes : 512

Volver arriba Ir abajo

Re: La oscura cara tras El espejo {privado}

Mensaje por Invitado el Vie Ene 25, 2013 4:21 am

Aquella noche seria diferente a todas las otras, pues siempre había esperado a que Temp regresara de sus quehaceres nocturnos, sumido en mis lecturas e investigaciones históricas sobre mi raza. Acompañados por la danza casi hipnótica de las velas de un candil sobre mi gran escritorio de madera antigua, nos encontrábamos yo y mi gran copa de vidrio. Llena de tan preciado liquido que me daba la vida en estas noches. Friederic, el mayordomo que me había acompañado durante tantos años se ofrecía voluntario para llenarla una vez por noche, a cambio de… bueno se puede decir que la sangre de vampiro es bastante atrayente para los humanos.

Pasaban las horas, y a cada minuto de estas dos ultimas no lograba concentrarme en ninguna palabra, ya fuera latín, el cual no dominaba mucho aun, o cualquier otro idioma incluido el mío propio; y es que mi mente solo pensaba en ella, hacia ya dos noches que no sabía nada de la joven a la que amaba, nada en absoluto, ni su presencia ni su olor que tanto lograba cautivarme… nada, y eso hacia mella en mi, en mi cuerpo y en mi corazón inmortal.

Sabía que era perfectamente capaz de cuidarse sola, pero dos días enteros con sus noches, fuera, era algo que no había hecho nunca. Y en mi cabeza resonaban infinidad de motivos por los cuales tomaría esa decisión de no volver; principalmente lo sucedido en el cónclave.

Mis ojos se perdieron en la lejanía de mi mente fijos en la puerta por donde tantas veces había asomado la blanquecina piel de Temperance marcada de azules. Los segundos parecía eterno. Levante mi cuerpo lentamente, convencido de lo que iba a hacer… llegue a una habitación de la mansión, una tan oscura como la noche más intensa, la puerta chirrió y dejo entrar un halo de luz que señalo el antiguo baúl. Sobre el polvo del suelo, mis pasos dejaban sus marcas. Y tras abrir el baúl, en mi mano se encontraban los ropajes y los aceros que presentía que utilizaría aquella noche.

Allí me encontraba yo sobre aquellas ruinas, que habían vivido en la grandeza al ver como los humanos casi las veneraban, mis ropajes distaban mucho de los que solía llevar. Pues una chaqueta de tres cuartos negra me cubría el torso y mi cabeza y parte del rostro era cubierta por una capucha. La chaqueta tomaba la forma de mi cintura gracias al gran cinturón que la arropaba a ella, adornado con una gran G casi ilegible debido a las filigranas del metal con las que estaba hecha. Mis pantalones se perdían bajo la botas de buen cuero que me llegan hasta debajo de las rodillas, las múltiples hebillas del calzado adornaban este, y de mi cinturón colgaban inseparables de mi dos dagas de buen tamaño y de muy buena manufactura.

Spoiler:

Tras adentrarme algo mas en aquella zona tan devastada, podía ver la magnitud de lo sucedido, los edificios en ruinas parecían gigantes heridos en una guerra que habían perdido, y allí dejados a su suerte observaban a los incautos que osaban adentrase. La multitud de cristales esparcidos por cualquier lado, hacían que la hermosa madre luna se reflejara e ellos. Los sonidos de lamentos lejanos llegaban hasta mí tomándome por completo, todo era oscuridad y desolación, tristeza y destrucción. Fue con estos pensamientos cuando llegue al filo de una cornisa. Con mi última pisada se levanto el polvo que allí se encontraba, como si este se hubiera molestado de mi persona y hubiese decidido irse impulsado por el viento, el cual ululaba colándose por las grietas de las ruinas. Allí a unos cuatro pisos de altura, mi silueta era dibujada por la grandeza plateada del cielo nocturno.

Tras unos minutos mirando el horizonte enmarañado de destrozos, de cables que no llegaban a ningún lugar, de hierros arrancados por fuerzas extrañas y de desolación, tras esos minutos, fue cuando el dulce aroma de la mujer que amaba llego y me apreso a el por completo, una sensación de alivio recorrió los confines de mi cuerpo, llegando a cada rincón de este. Mi rostro cubierto por la sombra de la prenda de vestir que cubría mi cabeza, se inclino hacia abajo. Allí entre los grandes restos de lo edificios, allí en aquel asfalto donde sus líneas del trafico empezaban a ser parte de la historia por desaparecer., allí… es donde paso tras paso su amada se adentraba en el inhóspito lugar. Marcada ya por algunas heridas de combate, el vampiro podía oler su sangre, podía percibir su agitada respiración, y podía ver como en un momento que ella creía tener de paz… en ese momento aparecían tres humanos no muy humanos, uno tras ella y los otros delante, rodeándola. Los ojos de estos humanos eran negros completamente, sus cuerpos algo deteriorados, sus extremidades manchas de sangre reseca, perteneciente a victimas ya quedadas en el olvido por estos seres infernales, de sus bocas caían babas cuales canes, sus amarillentos dientes se mostraban por completo, y sus labios resecos le mostraban a Temperance Brunswick las encías grisáceas.

Reconozco que me costó mucho reprimir el acto de saltar y de defender a la mujer que amo, pero no lo hice y solo lo haría si de verdad ella lo necesitara. Observe desde mi posición, ya que aun nadie de los que estaban por debajo de mi se había percatado de mi presencia.
El corazón de mi amada se agitaba, pero sabía que era ella capaz, pues dos días y noches aquí me lo demostraban

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: La oscura cara tras El espejo {privado}

Mensaje por Temperance Brunswick el Sáb Ene 26, 2013 12:42 am

Estaba herida, su brazo derecho estaba lastimado, las garras de un devorador habían rasgado sus ropas y su piel, y su sangre se deslizaba por su mano, manchando el suelo, pero aquel aroma,no estaba solo, sino que el aroma de la sangre de los demonios estaba sobre ella.. Luca podía verla, bañada en sangre de demonio, y su cuerpo tenso, con un gran arma en sus manos, una guadaña. Peculiar arma que estaba usando la mujer. que ni su respiración ni los latidos de su corazón son los que Luca conocía.

Y de pronto, ese corazón dejó de latir, los agudos sentidos de Luca podrían escucharlo, y ver como aquel cuerpo al que poseía en las noches cuando podían ambos amarse, se movía con rapidez contra aquellos seres, directo para atacarlos. Los zombies gritaron y se lanzaron con rapidez contra Temperance, abriendo sus fauces de las que salían muchas lenguas, y una boca dentuda, igual que una ventosa. La mujer, se paró de golpe, poniendo su pie delante y levantó la guadaña, y cortó a dos de ellos cuando saltaron sobre ella, igual como si fueran perros, arqueando sus cuerpos, y moviendo sus lenguas para acabar con la cazadora. Temperance los cortó en el aire, un cortandolos por el canal a uno y al otro, abriendole el vientre del que salieron sus viseras podridas.

El tercero de los demonios, le saltó a la espalda, y ella lo tuvo que repeler con el mango de su arma, pero le costó sacarlo de encima, sin embargo ni aún así, su respiración reveló miedo, era como si fuera un vampiro el que estuviera peleando. El demonio salió expulsado, y ella corrió hacia él, para enterrar su espalda en la guadaña, y golpearlo al suelo.

-Portal- el demonio intentaba moverse para escapar, levantando esas garras horribles, pero antes de poder hacerlo, el sello de las estrellas se abrió bajo de sí, y el suelo, comenzó a desquebrajarse para mandarlo de vuelta al infierno. Luego de que el portal se cerró, salió un fuerte aroma a azufre y muerte, y ella se puso de pie, acercando su arma así misma hasta apoyarla a su lado, y fue en ese momento cuando la vista de la mujer se fijó en Luca, que a pesar de estar lejos, pudo notar aquellos ojos, que ya no eran esmeraldas, sobre el. Pero aquel contacto no duraría mucho, los gruñidos de otros zombies se escucharon y la mujer puso horizontal su arma, para recibir a los 10 zombies que veían.

Los cortó a todos, sus movimientos superaban la fuerza de un humano normal, así como su agilidad, los cortaba a los demonios, y los portales se fueron abriendo casi a todo su alrededor, despachando a los demonios al infierno. AL terminar, los cuerpos de los que no exorcizó, comenzaron a despedazarse en medio de cenizas que se las llevó el viento, justo antes en envolver el cuerpo de aquella mujer que sólo en ese momento comenzó a latir su corazón de nuevo.

Su respiración volvió, y ella miró al cielo y cayó desplomada, como si de pronto sus fuerzas se hubieran acabado, cayó de costado, con el cabello cubriendo su rostro. Su guadaña, al tocar el suelo, se disipó en medio sombras que fueron llevadas por la brisa helada que corrió. Ahí, tendida, la joven temblaba, y su corazón latía pero errático, era evidente que en ese momento, sufría el estress de la batalla.


Sujétame como te aferraste a la vida cuando todos los miedos revivieron y me sepultaron
Quiéreme como quieres al sol Que quema la sangre en mi corazón de vampiro
Relaciones CelularPágina Personal

Temperance Brunswick
Admin
Admin

Mensajes : 512

Volver arriba Ir abajo

Re: La oscura cara tras El espejo {privado}

Mensaje por Invitado el Sáb Ene 26, 2013 4:10 am

Todo en mi cuerpo, cada rincón de el sabia y veía a mi amada, allí; paso tras paso firme en aquel desolado montón de ruinas infernales que era aquella zona. Pero por algo que escapaba incluso a mi comprensión de inmortal, por algo que no lograba desentrañar. Temperance. No era ella misma, si en cuerpo pero no en su ser. Parecía por momentos otra, como si se manifestara su poder de orea manera…

…¿acaso era esto lo que producía la marca?

Por fin podía ver el verdadero poder de la joven mujer que llenaba mi corazón imperecedero por completo y hasta el fin de mis días, fin de mis días… era, soy y seguiré siendo inmortal.
Mis ojos no daban crédito a lo que mis sentidos percibían, y abiertos al máximo, note como el compas de su corazón se apagaba, pero seguía con vida. Su rapidez, más alta que la de un humano corriente, su forma de atacar y de hacer frente a los demonios, con esa arma que no había visto nunca en la mansión que compartían. Por un momento todas las conversaciones, todo lo que su amada Temperance, no le había dicho, toda la distancia, sin llegar a alejarse, que se había formado ante ellos… todo cobraba sentido para el vampiro que prostrado ante la Luna observaba el combate mientras pensaba en lo que la dulce joven debía de haber pasado, debe de pasar y deberá de pasar. Sintió rabia y enfado hacia sí mismo por no haberlo visto antes, se decepciono al mismo, pues sentía que había fallado a la dueña de su corazón no entendiéndola desde el principio. Tenso la mandíbula justo cuando las vísceras de una de las victimas saltaron al suelo tras el tajo de la guadaña que envuelta en una sangre de color negruzco hacía estragos en sus enemigos empuñada con enorme habilidad por la cazadora.

El portal creado se reflejo en los azulados ojos del vampiro que se daba cuenta del porque la espiritista sobrevivir dos días enteros en aquel lugar.

El olor a azufre cubrió la zona, justo cuando el vampiro quedo paralizado, la joven lo miraba, pero no era ella, sus ojos, ojos en los que tantas veces se había adentrado Luca, en los que tantas veces le justaba perderse, esos ojos no eran los de ella, no duro mucho este contacto entre miradas a causa de los zombies que se acercaban. Pero si hubiese durado, el vampiro sabía que no hubiese podido mantener el contacto.

El ritual de lucha combinado con la apertura de los portales era exquisito, su velocidad, fuerza y precisión eran perfectos, no daba opción casi a que la tocaran, incluso pude percibir miedo en aquellas criaturas que se enfrentaban a ella.

¿Criaturas del averno con miedo?

Imposible, si tenían miedo algo humano aun se albergaba en su interior, quizás estaban siendo creados por algún demonio superior, lo que medio que pensar

Cuando todo término, note como la respiración de la mujer que amaba volvía a ella que ahora se desplomaba quedando en el suelo con su bello y blanquecino rostro cubierto de las señales de batalla quedaba cubierto por su larga melena. Su guadaña me impresiono pues se desmaterializo al golpear el suelo. Los latidos erráticos volvieron a ser audibles para mi, que ahora podía notar que si eran los de mi amada.

Baje de mi pedestal en forma de ruinas como solo lo podía hacer un vampiro, me deje caer hacia delante, mis ropajes se agitaron en el viento mientras caía en vertical hacia el suelo, la caída no duro. Y en cuanto caí, quedando con sola una rodilla en el suelo y mirando al joven y femenino cuerpo de ella; mi celeridad en acercarme a ella que nadie diría que no hubiese estado junto a ella todo el tiempo.

Aparte con cuidado el cabello de su rostro mientras incorporaba despacio la parte superior de su cuerpo, mis colmillos salieron rápidos como el rayo para clavarse en mi muñeca, ahora yo sangraba, y acerque mí herida a su sensual boca para hacerla beber de mí y así sanarla.

-Temp… mí amada… perdóname;…perdóname por no ver más allá

Los ríos de mi sangre carmesí, bañaban sus labios, adentrándose en su boca para curar sus heridas y su cuerpo. Tanto me centre en esto y en ella que no logre ser capaza ni de detectar su presencia, ni de ver venir la estela del vampiro que con una gran velocidad y una enorme potencia golpeo con su puño en mi rostro, haciendo que me separara brutalmente de Temperance, y desplazándome contar un agrupamiento de escombros.
Note como mi cuerpo rompía cascotes de material debilitado, y lasa varillas de la antigua construcción lastimaron mi cuerpo, una clavándose en mi antebrazo derecho traspasándolo por completo.

¿Quién o que había sido?

Fue entonces cuando, tras sacar el brazo de la varilla, incorporándome y saliendo de los escombros con el profundo corte en mi mente cerrándose lentamente. Note su presencia esa presencia que hacía casi dos siglos que no notaba. La imagen de aquel vampiro, el vampiro que nos condeno a la separación a mi amada y a mí, estaba allí delante de nosotros, y justo al lado del cuerpo de Temperance, que ahora se agachaba para tocar su rostro.

-no… no la ¡toques!

Mi voz sonó contundente mientras con gran velocidad avanzaba hacia el desenvainado mis dos dagas. Que iban directas hacia su corazón; justo cuando mi acero con adornos de plata se iba a hundir en su pecho. Un vampiro se coloco frente a mí deteniendo mi acción, forcejeamos un momento, como dos vampiros harían… pero note algo en el extraño, algo que desde la salido de los demonios habían estado haciendo muchos de los de mi especie; alimentarse de la sangre de estos seres infernales con tal de conseguir poder.

Por suerte para mi mis habilidades de combate estaban al día, y hundiendo mi rodilla en las costillas de este bebedor de demonios logre hacer que liberase mis manos. Con un movimiento veloz como el rayo. Me coloque tras el, mis dagas frente a su cuello en forma de cruz… no le di oportunidad y separe su cabeza del cuerpo.

Gire mi rostro primero hacia mi enemigo, luego mi cuerpo y cuando solo íbamos a ser solo él y yo; seis vampiros iguales a su hermano aparecieron.

-Jean Paul Delacroix… veo que no eres lo suficiente como para venir solo hasta mi y hasta Temperance.

Sonaron mis palabras tétricas y amenazantes. Todos ellos me miraban, vampiros y vampiras sedientos de sangre de demonio, posaban sus ojos en mi.

Rio mi enemigo tras mis palabras.

-te equivocas Giovanni... no vengo a por ti (negó de manera chulesca con la cabeza)… de eso se encargaran ellos (los señalo mientras la cabellera de mi amada era manoseada por sus asquerosos dedos) yo solo vengo a por Laura Brunswick.

Colocándome en posición para el combate e intentando recortar la distancia que nos separaba, respondí seguro de mi mismo a sus palabras.

-ella no es Laura necio… si lo fuera no desearía ir contigo… y yo por supuesto no te lo permitiría.

Un silencio se hizo, un silencio que no duro nada, pues su voz sonó de nuevo

-… ¿crees que no hay formas de que sea Laura de nuevo?... ¿crees que puedes detenerme en mi búsqueda de esta jovencita que me pertenece?

Sus ojos se abrieron de par en par mostrando una actitud paranoica.

-ella no te pertenece, ella no te pertenece (mis ojos se tornaban de un rojo rubí intenso, mis garras asomaban en la terminación de mis dedos mientras aun mantenía las dagas)

El destino no nos dejaría, y nuestro pasado nos volvía a encontrar. Pero esta vez no se repetiría


Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: La oscura cara tras El espejo {privado}

Mensaje por Temperance Brunswick el Dom Ene 27, 2013 3:14 pm

Luca pudo llegar hasta el cuerpo de Temperance, el cuerpo de la joven era azotado por espasmos terribles, era obvio, había sufrido demasiado, el poder de Gabriel era enorme, y superaba la fuerza de la pobre muchacha. Sin embargo, Luca haría lo único que sabía que podría ayudar a su amada, su preciada sangre. Se abrió las venas y dejó que la joven bebiera de esta, al principio se resistiría, moviendo su cabeza hacia un lado, rehuyendo de aquella deliciosa vitae, pero apenas aquellas gotas mojaron sus labios, comenzó a beber con vehemencia levantando su mano derecha para sujetar su muñeca para que no sacara. Luca no lo sabía, pero si hubiera llegado unos instantes después, y le hubiera dado de beber de su sangre, ese acto hubiera transformado a su amada en un vampiro.

Tocio y abrió ligeramente sus ojos, la imagen de Luca se hacia borrosa y por unos instantes pensó que era Vladimir, en algún momento de su relación se había dado la misma escena, ella desfalleciendo, él, dándole de su sangre para mantenerla con vida. Ahora era Luca el que lo hacia, obligandola a quedarse en esta vida, en ese mundo para estar junto a ella. Era comprensible, Luca ya la había visto morir una vez y no deseaba volver a ver como la vida de su amada se le escapaba de entre los dedos.

Temperance estaba reaccionando, y volvió a abrir los ojos, era Luca, y sonrió para sujetar el brazo de él, y beber aquella sangre que la hacia recuperarse, sonrió para poder separarse de él, era suficiente o sino, no podía controlarse. La sangre fluía por sus venas y ponía en alerta sus sentidos, pero sería algo lento, demasiado lento para lo que en ese momento se daría.

El pasado volvía donde los dos muchachos, y el que se creía dueño de Laura Brunswick ahora aparecía con el deseo de hacerse de la chica, de su reencarnación por lo menos y estaba dispuesto no volverla a perder. Luca sería apartado con violencia de la chica, que quedó tendida en el suelo, aún saboreandose la sangre del vampiro. El otro vampiro, Jean Paul Delacroix ahora estaba al lado de Temperance, acariciando sus cabellos y la piel de su cara.

El vampiro por eso había deseado a Laura, había buscado el poder que ya sabía porque conocía el alcance de las habilidades de Laura, pero ahora, luego de haber seguido a Temperance, se había dado que esta versión de la mujer que lo obsesionaba, era mucho más valiosa, y que en realidad, cualquiera podría desear aquel poder, de ahí que ahora no deseara que la chica encontrara la muerte como antes.

Luca pelearía con los vampiros que lo acompañaban, destrozando a uno de ellos, pero Jean Paul estaba preparado, no quería dejar cabos sueltos, y buscaría la forma de deshacerse también de Luca, para eso había sido acompañado por todos esos vampiros que detendrían a Luca. Jean Paul se agachaba y sujetó a Temperance, cargándola, justo cuando los vampiros cerraban el paso a Luca colocándose entre el y Jean Paul, que apretaba contra su pecho, el aun tembloroso cuerpo de Temperance. Los atacantes no perdieron tiempo, saltarían sobre Luca, dos primero, sacando sus garras y atacando por tres flancos al Lider de la hermandad, pero Luca era fuerte, y acabaría con el primero de ellos, sin embargo los otros dos atacarían a aprovechando que el vampiro remataba al atacante en el suelo, destrozándole el pecho.

-Lu... Luca...- murmuró la joven abriendo de nuevo sus ojos, y Jean Paul sonrió, la joven no estaba muerta para su buena fortuna, y se inclinó para besar los labios de Temperance, que aceptaría el beso, al estar aún desorientada, pero a los segundos se dío cuenta que aquel beso no era de Luca, ni de nadie que conociera y comenzó a golpear el hombro del vampiro para apartarlo. -aleja... alejate!- gritó la mujer, intentando soltarse, pero no podía, y al ladear su cara, vería a Luca siendo atacado por los vampiros. -No!.. dejénme!!- gritó la chica, y comenzó a forcejear con Delacroix, pero el vampiro no la soltaría, no comentaría los mismos errores de antes.

Pero él no estaba tratando con Laura... estaba Tratando con Temperance...

El vampiro sujetó con fuerza la muñeca de Temperance y estaba dejó de moverse, con el cabello revuelto cubría su cara, pero este rostro se giró hacia el, sus ojos eran negros por completo lo que intimidó a Delacroix, pero no la soltó, sin embargo la chica alargaría su mano hacia el brazo de él, y se lo doblaría, lanzándolo ella ahora lejos. Luca seguía luchando y la joven corrió hacia los vampiros, mientras su guadaña aparecía en sus manos, envuelta en sombras, y alzandola, cortaría la cabeza de dos de los vampiros; el resto se giraría hacia ella, y la atacaría, pero antes de que pudieran llegar hasta la joven, ella levantaba su arma y cortaba sus vientres, al hacerla girar, y ella hacer una pirueta para evitar uno de sus ataques.

Luca escucharía las palpitaciones del corazón de Temperance, estas estaban siendo erráticas, como si estuviera apunto de detenerse de nuevo, o de explotar. Levantó su mirada, y sus ojos negros volvieron a la normalidad cuando miró a Luca, sus labios se movieron como si deseara decir algo, de hecho lo dijo...

-detenme...- susurró justo antes de acabar con otro de los vampiros, y caer nuevamente desfallecida, esta vez, casi sin respirar, su cuerpo ya no podía con más estress, pero había acabado con más de la mitad de los vampiros que atacaban a Luca.


Sujétame como te aferraste a la vida cuando todos los miedos revivieron y me sepultaron
Quiéreme como quieres al sol Que quema la sangre en mi corazón de vampiro
Relaciones CelularPágina Personal

Temperance Brunswick
Admin
Admin

Mensajes : 512

Volver arriba Ir abajo

Re: La oscura cara tras El espejo {privado}

Mensaje por Invitado el Mar Ene 29, 2013 10:44 pm

Note como los labios de mi amada se aferraban a la herida que yo mismo había provocado en mi brazo, su mano se aferraba firmemente a mi antebrazo, con una fuerza que hacía que sus finos dedos marcaran mi blanquecina piel. La manera de beber de ella, tras aceptar las primeras gotas caídas en sus labios, me hizo por un momento mirar la oscuridad del cielo mientras abría mi boca mostrando mis incisivos al completo. Una mezcla de excitación y de su estado de ánimo me invadió, pues al beber de mi conectábamos aun mas nuestros seres. La ansiedad, el estrés, el cansancio, el dolor de su cuerpo herido, todo esto que le pasaba factura por el ser que se adueñaba de ella, todo esto ahora yo lo notaba como si mi cuerpo fuera el de ella.
Sus ojos me miraron haciéndome sentir importante para ella, haciéndome sentir que no ,la había fallado en aquella ocasión, y en ese momento lo que los sentimientos míos hacia ella afloraron en mi de un modo supremo, recorriendo toda parte de mi cuerpo, de mi mente y de mi ser como si de una energía superior se tratase.

Tras esto solo recuerdo el dolor del golpe que me separo de la joven mujer que mantenía mi cordura y que me hacía ver las cosas, la mayoría de las veces desde el lado humano de mis ser.

Allí me encontraba ahora yo rodeado de vampiros deseando despedazarme mientras Temperance era sujetada en contra de su voluntad y bajo, aun los efectos de su cuerpo dolorido y de su mente algo desorientada, por el vampiro que destrozo nuestro futuro entonces y que pretendía hacerlo de nuevo.

Uno de los secuaces de jean Paul salto sobre mí con rapidez, gracias a que esperaba que sus movimientos fueran los primeros, pude esquivarlo clavando mis dagas en su pecho cuando este caía sobre mí, girándolo para hacerlo golpear con la espalda en el suelo, para luego destrozar su pecho abriéndolo con las misma dagas. La sangre broto pues su corazón alimentado por sangre demoniaca se hizo trizas bajo los filos de mis dagas guiadas por mis manos, estas salpicadas de su sangre.

No tuve tiempo de de esquivar lo otros dos vampiros que se me echaron encima. Uno agarrándome por la espalda inutilizando mis brazos intentando que mis armas abandonaran las sujeciones mis manos. El otro armado con una antigua estaca de madera, la cual pude apreciar como vampiro que soy que era de roble antiguo; venia directo a dejarla estacada en mi corazón eterno. Justo cuando se disponía a clavarla… pude golpear con mi pie en su rodilla haciéndolo perder el equilibrio, por suerte para mí la estaca no se alojo en mi pecho, pero lo hizo en mi muslo, y al ser de madera antigua el dolor fue intenso, tanto que un grito abandono mi garganta.

Golpee con mi cabeza el rostro del que me tenia apresado por detrás y escuche el crujir de su nariz, eso me libero y mientras se recomponía del dolor; haciendo alarde de mi velocidad de vampiro, pase mi daga derecha a mi mano izquierda que ahora sujetaba las dos, las cuales fueron a parar a la garganta del que me había clavado la estaca que aun estaba en mi muslo infligiéndome un gran dolor. Mi mano sin arma pero con las garras no dudo en atravesar su pecho para arrancarle el corazón.

Mientras esto pasaba podía escuchar bajamente a Temperance, a la vez que podía distinguir más vampiros que se acercaban a mí para darme la muerte verdadera. No sabía si podría con todos pero solo me quedaba intentar no morir.

Solté el corazón que tenía en la mano y ambos, dueño del órgano y órgano cayeron al suelo al mismo tiempo. Gire sobre mí mismo y el vampiro con la nariz rota quiso agárrame, su movimiento fue lento, tanto que con mi mano sin arma lo tome por su garganta, mis garras se clavaron en esta. Sus ojos desorbitados me miraron perdidos mientras mis uñas se adentraban en su garganta para hacerse con su tráquea. Solo un tirón a la vez que mis dagas se clavaban en el musculo que le daba la vida. Pero no contaba que estos seres eran mucho más resistentes, y mientras yo ejecutaba mis movimientos él hizo el suyo agarrando la estaca de mi muslo, moviéndola con saña y clavándola más, lo que me hizo caer con sol una rodilla al suelo. Junto al el que yacía muerto. En mi rostro de intenso dolor, mis ojos apreciaron como los vampiros que quedaban se acercaban a más, y más a mí. Justo cuando creía que mi inmortalidad llegaría a su fin. La guadaña de blandida por las femeninas manos de Temperance hacía estragos en nuestros enemigos, cortándolos, dándoles la muerte que se merecían.

Spoiler:

Mis ojos no daban crédito a lo que el cuerpo de mi amada era expuesto, sentía dolor por ella, impotencia, pues deseaba sufrir yo todo con lo que su cuerpo era castigado. Sus latidos erráticos los sentía, sentía como su corazón y toda ella sufría.

Haciendo acopio de voluntad arranque la estaca de mi muslo. Mi grito se coló por todas las grietas del lugar, y el eco de este se esparció por toda la zona cero. Guarde mi dagas en el mismo momento en que mi amada me pedía que la detuviera, en el mismo momento que segaba la no vida del último rival. No deje que llegara al suelo cuando su cuerpo desfalleció, pues con velocidad me coloque para tomarla en volandas, me encontraba de rodillas con mi amada en mis brazos, cuando la silueta de Jean Paul Delacroix huía escabulléndose por las ruinas, sabía que no sería la última vez que lo viéramos, pero estaríamos preparados.

Sosteniéndola sobre mí. Aparte con suma delicadeza el cabello que le cubría el rostro, mis uñas eran humanas, mis ojos azules y mis incisivos no eran ni un tercio de lo que habían sido durante el combate.

-Temperance… (Sonaba mi voz aterciopelada en aquel lugar de devastación)… descansa sobre mí, descansa y déjate llenar por lo que siento por ti.

Sabia por ella que lo que sentía la calmaba, la bese delicadamente en la mejilla, luego en sus labios, para luego acunar su rostro en mi pecho, abrazándola, transmitiéndole el amor que le ofrecí en el pasado, le ofrecía en esa situación y le ofreceré. Tras un abrazarla. Me levante aun con ella en mis brazos. Mirándola a los ojos mientras mis pasos nos sacaban de aquel lugar de devastación, mis ojos la miraban, miraban los suyos entrecerrados.

-regresemos, volvamos mi amada… te amo Temp… te amo pase lo que pase, te suceda lo que te suceda, te ame, te amo y te amare. (mis azulados ojos como el cielo titilaban corroborando mis palabras) … estaré siempre aquí para ti.


Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: La oscura cara tras El espejo {privado}

Mensaje por Temperance Brunswick el Vie Feb 01, 2013 12:11 am

La batalla había acabado, por fin, porque de seguir, el cuerpo de Temperance llegaría al límite de sus fuerzas, y comenzaría literalmente a romperse, porque a pesar de la precisión de esos movimientos, su cuerpo no estaba entrenado para eso, y se exigía más allá de la cuenta, más allá de lo que un humano podría soportar. Gabriel lamentaba esto, pero era parte de lo que se necesitaba, pero ahora ya no estaba usando a la bella joven, la dejaría tranquila por esa noche, dormir entre los brazos del que amaba, otro ser que había escapado de su guadaña... Temperance se mantenía inconsciente, y apenas escuchó las palabras de Luca que intentaba reconfortarla, protegerla para poder sacarla de ahí.

Y sintió sus manos contra su mejilla, su abrazo que la sujetaba e impedía que se fuera, no se había dado cuenta, pero la gran razón por la que simplemente no se había abandonado a la caza y la destrucción de sí misma, había sido Luca, su amor incondicional y que no temía dicerselo, ¿quién iba a pensar que un vampiro podría amar asi? 200 años y seguía amando una esencia, aprendiéndola a amar a pesar de sus nombres, a pesar de sus caras. La joven abrió los ojos, y enfocó su mirada en Luca que se ponía de pie, estaba lastimado, no veía las heridas, pero podía sentirlo, podía suponerlo. Esas heridas habían sido por rescatarla.

-Luca...- murmuró su nombre , y se acurrucó de mejor manera entre sus brazos, mientras salían de aquel lugar -.. te... te amo...- por fin soltó esa bellas palabras, el vampiro hasta ese momento no había escuchado pronunciar aquella hermosa frase, y lo quedó mirando, había seguridad en sus sentimientos por el vampiro, había un deseo de seguir a su lado y en este mundo para poder seguir amándolo -te amo... Luca... - se acunó mejor entre sus brazos, y sólo se dejó llevar por el vampiro, si ofrecer resistencias, sin peros, solo los dos, viviendo ese amor que siempre intentaban separar.

{sigue aquí http://www.mementomori-rol.com/t1164-pureza-de-alma-privado-luca#10925}


Sujétame como te aferraste a la vida cuando todos los miedos revivieron y me sepultaron
Quiéreme como quieres al sol Que quema la sangre en mi corazón de vampiro
Relaciones CelularPágina Personal

Temperance Brunswick
Admin
Admin

Mensajes : 512

Volver arriba Ir abajo

Re: La oscura cara tras El espejo {privado}

Mensaje por Contenido patrocinado Hoy a las 7:06 am


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.