Sipnosis
Memento Mori
Tras el festival

Fue un mes de locura, el que transcurrió luego del Festival de Invierno, luego de los cepelios de las víctimas, el poder quedó en las manos del Gobernador, Everett Goodweatherm tendría el control total sobre la ciudad, pero Azuka había logrado parte de su objetivo: Los rumores de que el gobierno de Washington ya no estaba tan convencido de compartir el poder con los vampiros; la situación se estaba saliendo de manos, y los cainitas y garras rojas parecían estar ganando la partida. Pero ninguno de los artífices de la destrucción, pensaron que los berkeser se volverían un problema para todos, porque los vampiros que no fueron asesinado por ellos, se transformaron en berkeser, que se han transformado en una manada que deambula por las alcantarillas atacando a quien se les enfrente o quien esté en su menú del día.

Humanos y Vampiros ya no tenían una alianza tan sólida como antes, y las desconfianzas estaban surgiendo.

Mientras que en medio quedaban los licanos, o por lo menos, parte de ellos, Fenrir y Fianna, pero quien padeció la peor parte fueron los Fenrir que en el atentado perdieron a su líder, del que jamás encontraron el cuerpo. Quedaría en manos del nuevo líder de los Fenrir y de Gissiel Earhart, determinar el destino de su clan y tradiciones, pero entre los licanos, se sabía la atrocidad cometida por las Garras Rojas, comandados por Arthur Redclaw, que se habían vuelto muy fuertes.

Por su parte, los rebeldes, el pequeño grupo de disidentes ya no parecían estar tan solos en su lucha, el gobierno de Washington los contactaría extra oficialmente para conseguir sus fines: controlar la ciudad, de una o de otra manera. Etienne LeBlanc, tendría que decidir..

On Line
*
Meses
OUTLINE
Memento Mori
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Derechos de Autor
Licencia Creative Commons

Memento Mori por Andrea, Nazaret y Melisa se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
Permisos que vayan más allá de lo cubierto por esta licencia pueden encontrarse en Memento Mori.

Licencia Creative Commons

diseño, códigos y tablas por Faeledhel se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
Permisos que vayan más allá de lo cubierto por esta licencia pueden encontrarse en perfil:Faeledhel.

Hollow.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Hollow.

Mensaje por Invitado el Dom Oct 14, 2012 7:57 pm

Enero 7, 2014 a las 22:15

Ella probablemente se hubo considerado una especie de vasalla, me desagradaba a sobremanera dicho término pero era una manera de nombrar la relación entre los dos luego pasado el acontecimiento del portal, como espiritista se encontraba al asecho de los propios humanos que la veían como un peligro al sopesar los poderes que contenían dentro de sus capacidades místicas; la mediumnidad ahora les costaba la calma que alguna vez pudieron tener en sus vidas. La línea estrecha entre vivos y muertos en la que se movían ahora no era más que una cuerda floja en la que mortales e inmortales sujetaban los extremos para hacerlos caer. Yo lo sabía porque mi amada era precisamente quien había detonado la caza de espiritistas, así como su madre había hecho 14 años atrás al revelar el alcance de la conexión con almas de otro plano, pero no me refería al pesar de Temperance al hablar de la mujer que nutría mi cuerpo post mortem, se trataba de una chica que hasta cierto punto era mi protegida, se refugiaba en una zona de difícil acceso para toda forma viviente y ahí solía visitarla por meses mientras que en mi propio hogar descansaba en un sueño que parecía eterno la mujer que en su momento fue llave para el infierno en la tierra.

Ahora volvía precisamente de con Amber, la joven que se encontraba tan trastornada como cada testigo de aquella fatídica noche, tan perturbada, asustada y sola como yo mismo pero aunque quisiera creer que era por eso, no se justificaba de ninguna manera que hubiésemos cometido ese error, un error que no sólo dañaba nuestra integridad, un error que no sólo terminaría por quebrar el alma de Temperance sino que costaba el futuro de una nueva vida que llegó sin avisar y sin culpa. No podía creer mi suerte, no podía ser cierto que un vampiro fuese capaz de engendrar un hijo en el vientre de una mujer. No sabía en qué momento me había perdido hasta encontrarme en los brazos de una persona que no amaba.

Mis pasos eran lentos, el eco del lugar no era más denso que la oscuridad que lo rodeaba. Tenía la cabeza hecha un lío y en vano los intentos por ordenar el flujo imparable de mis pensamientos sólo me dejaban el cabello revuelto al masajear con una mano justo detrás de mi oreja, cerca de la nuca. Amber recién me había dado la noticia de su estado de gravidez y a insistencia de ella no me dejó tomar ninguna acción hasta que hubiera pensado en ello.

Sin embargo le estaba fallando -Oh, por Dios, ya había perdido la cuenta de las veces que le fallé sólo ésta noche- pues lo único que podía inundarme era esa tremenda sensación de vacío que me obligó recargarme en el muro de un callejón de suelo humedecido.


Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Hollow.

Mensaje por Invitado el Lun Oct 15, 2012 7:32 pm

El mundo moderno y sus exigencias, era imposible pensar en las épocas pasadas cuando de dificultades se trataba. La guerra, la sangre que ahora se derramaba sin razón alguna, las vidas o no vidas que cedían al destino por cada gramo de coherencia. Oh, dichosa paz, ¿qué había sido de tu reinado?
Era en vano pensar y añorar volver, era ya en vano...Ahora, sin más, debía adaptarse a todo, colarse en las entrañas del peligro, saborear su gloria o su traición. Debía ser así, si lo que realmente quería era seguir aguardando, esperando, siempre y por todo...Esperando.
Sus experiencias con los demonios constaban sólo de conversaciones e historias de otros inmortales. Ya era tiempo de saber a lo que se enfrentaría, y no había lugar mejor por clamar un poco de "acción" que aquella zona donde las reglas eran una broma ocasional.

Para su mala o buena fortuna, lo que recorrió no era más que lo restante de todo. Escombros, retratos tristes de la penumbra. Pero, al haber llegado hasta allí con una razón vacilante, le invitaba a seguir andando. Su caminar ligero gracias a su peso sonaba como un exquisito eco que llenaba las in transitadas calles; ella, la noche y sus vestigios de un atentado apocalíptico. Por fin..¡Por fin! alguna manera de sentirse cerca del infierno del que tanto leía e interiormente, añoraba. Deseaba como un fin o un comienzo.

Pisaba ya al pasar los segundos con una fuerza innecesaria, clara señal de que su intención era ser notada por lo que fuese que fuese. Iba a terminar de alguna manera en algún lugar, pero ese momento llegó sin ser solicitado de forma concreta.
Al fondo de un temerario callejón, una figura oscurecida por la noche y todos sus componentes, tan solitaria como todo aquello que daba cabida en la zona cero, yacía contra el muro izquierdo, su mirada parecía perdida pero a su vez, atenta, o eso lograba vislumbrar con apenas sus dotes extra normales.
Su perfil masculino le traía ciertos bosquejos en recuerdo, cuantos rostro al pasar los años, pero aquel en especial le afloraba un pesar nostálgico, uno que dibujó a inconsciencia en su mirar.

Cuanto envidio justo ahora su tranquilidad, signore, el estar aquí, ausente de la situación... — No evitó una sonrisa, que para su alegría, esperaba fuese oculta por el manto del anochecer. — ...Es algo que verdaderamente envidio.
No había tenido en cuenta alguna posible reacción por parte del contrario, sus palabras, habían salido con caridad, sin esperar una mala o buena respuesta; fueron movidas por simple necesidad de transmitirlas a través de sus labios.

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Hollow.

Mensaje por Invitado el Miér Oct 17, 2012 1:49 pm

Pese a los murmullos que se agazapaban en cada rincón de la zona todavía era posible diferenciar los sonidos reales de aquellos que eran el recuerdo del festival de octubre; el eco que percibieron mis oídos llegó anteponiéndose a las psicofonías atrapadas en los muros del callejón, era el retumbar del andar decidido de un ser corpóreo pero a la vez delicado, podía afirmarlo por la suavidad con la que cortaba el silencio y el curso del viento al doblar por el mismo espacio en que había enontrado descanso del laberinto de mi mente. Levanté la cabeza para contar cada paso de mi compañía inesperada, las sombras fueron un velo sobre su rostro pero no me impidieron escuchar la elegante melodía con la que su voz se adueñó del lugar espantando no sólo demonios y fantasmas del exterior sino los propios que llevaban algunas horas carcomiéndome la razón. Sus palabras fueron transparentes, como algún deseo secreto que se escapa sin poderlo contener, era quizá un llamado de ayuda en medio de ese páramo desolado porque al volver la vista y enfocar la mirada, una dama como ella no podía estar en el territorio oscuro simplemente de paso. Me separé del muro, alisando la solapa del traje negro que vestíaa, ajustando a corbata mientras avanzaba hacia la mujer, esbozando una sonrisa irónica que más que alegría, angustiaba, pues lo que había dicho nada tenía que ver con mi estado de ánimo y no la culpaba por ver desde sus ojos el infortunio disimulado en esa calma que me corroía.

Al llegar frente a ella me incliné en una reverencia necesaria ante la imponente presencia. No hubo, por el momento, otro tipo de saludo, también habían palabras impacientes por salir que tenía en la punta de la lengua.

-Ausente es precisamente como me encuentro, hermosa dama, pero nada que envidiar pues me encuentro tan perdido como cualquier malaventurado en las circunstancias actuales de nuestro mundo.-suspira.- Cuanto quisiera que mis problemas se limitaran a una histeria colectiva porque al menos de esa manera no estaría tan solo en mi contienda, misma que voy llevando las de perder.-hablé pausado, esperando no haber mareado a la bella desconocida con los dolores de mi alma.- Lamento que tenga que escuchar ese reproche, al parecer he proyectado descaradamente mi condición.-coloqué una mano en mi pecho volviendo a rendir honores a la vampiresa.- Ojalá que su circunstancia sea mucho mejor, Madame. Mi nombre es Vladimir von Dunkel, ¿sería indiscreción conocer el suyo?

La belleza de mi acompañante me deslumbraba, irradiaba tanta luz que iluminaba la oscuridad con la autonomía de la luna en una noche sin estrellas pero en su mirada había un abismo indescifrable que me hacía aventurarme a conocerla.

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Hollow.

Mensaje por Invitado el Dom Oct 21, 2012 5:37 am

El hombre con el que se había encontrado aquella noche, se trataba de un conocido en las sombras; la identidad que sentía al reconocer a otro ser como parte de su raza, o en un argumento más profundo: un compañero en los años de su maldición o bendición, dependiendo todo con los ojos con los que se mirara su condición y la de su contrario.
Vaya sorpresa que se había llevado, pues le había costado unos segundos en devolver la reverencia, de forma delicada, justo la que debía proceder por su parte. Sostuvo su mirada a duras penas, escuchando con atención a su interlocutor, afable, sin intenciones de analizarlo ni reprocharle el pesar que se veía cargado en sus palabras. La cólera de aquellos tiempos era el escenario preciso para que todas las penas se acumulasen en el alma.

Mona Farinelli, un placer. — En un impulso, en un acto de calidez espiritual, Mona alzó una de sus manos seguido de la otra, y con ambas tomó la izquierda del vampiro, apretando ligeramente la contraria entre las suyas, buscando, al menos, transmitir un sentimiento de empatía, liberando la sensación de una piel fría contra otra igual. Todo aquello en segundos antes de poder soltarle, y antes de haberse visto demasiado comprometida con su espontaneidad.
Lo siento tanto, mi señor, os pido me dispense de mis maneras. — Con un innecesario suspiro, ese aire que se filtraba y salía del cuerpo sin razón alguna, recuperó la compostura refinada y serena con la que se había presentado ante el caballero; sonrió antes de volver a acotar con suaves palabras y volver la vista ante el panorama tan desfavorecedor que era el estar dentro de aquel limbo. — Y descuide, por favor, siéntase en completa confianza conmigo, lo que a mi comparta será, un regalo lejos de este mundo adverso. — confesó, en tanto negaba de forma lenta, haciendo frente al paisaje. — Mis circunstancias se encuentran lejos de estar por el buen camino o por el malo, creo que, estarían en un punto medio. — se tomó el atrevimiento de reír un tanto y virar el rostro hacia su acompañante y dedicarle una mirada atenta y profunda. — Os decía que le envidio porque, a pesar de su ausencia, tenía usted razones ¿no es así? Sus pensamientos provenían de un conflicto. Tiene usted motivos por los cuales estar ausente. Yo sólo veo la guerra.

Ahora, estaba ella en sus momentos de confesión, sin notarlo, había revelado también un reflejo frágil de su inmortalidad. Divagar era algo que había olvidado ya hacía tanto tiempo atrás, en ese entonces, se tenía algo de tiempo para estar lejos en un lugar propio, descuidando a cualquier otro ser que estuviese cerca. Perdidos en su propio espacio. Se lamentaba y a su vez todo lo contrario, pudiera ser que su primera impresión le estuviese traicionando, que más tarde aquel encuentro sería el comienzo de una batalla. Pero qué más daba ya, la situación y sus posibles efectos negativos le tenían sin cuidado.

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Hollow.

Mensaje por Invitado el Dom Oct 21, 2012 10:33 am

Farinelli, curioso sello de familia, con un matiz aristocrático de naturaleza, al parecer, italiana, título que merecía trascender desde la época de su auge creando ese contraste con el mundo actual en donde no es común el escuchar tan solemne apellido, lo grabé en mi memoria por el tiempo imperecedero que estuviera en este mundo de mortales, por siempre ese rostro de delicadas facciones femeninas y mirada profunda serían recordados como Mona Farinelli, alguien que me daba una inexplicable dicha el encontrar en un cuadro tan desolador; ese efecto no era ordinario, más allá de que se trataba de una vampiresa apegada a todo buen estereotipo de la especie, había un magnetismo indescriptible en la mujer. La duda de los años que añejaron su espíritu para tener ese grado de sublimación me rondaba por la cabeza pero todo fue despejado al sentir sus manos acunar mi siniestra en un acto que salía de los cánones de la etiqueta -cosa que conservábamos por defecto por toda la eternidad.- más por ser una dama, para evitar algún bochorno me atreví a regalarle una reverencia lo suficientemente marcada como para llegar al dorso de su mano derecha cuando se hubo apartado, depositando un beso casto en la gélida piel de porcelana de mi compañera en medio de sus disculpas.

Escuché su risa que ciertamente no estaba cargada de alegría, era otra de las puertas de escape que nuestra mente y sentir encontraban para evitar emerger por la boca pero el par de orbes oscuros eran precisamente la puerta principal y no había nada obstruyéndola; me llevé una mano a la barbilla, interesado en las confesiones de su muy particular pesar, ¿acaso no todos tenemos una cruz que cargar? Pero ahí estábamos los dos, intentando, sin decirlo expresamente, de dar una mano para aligerar el peso aunque fuese por un instante.

-Señorita Farinelli ha usted identificado el conflicto que me mantiene apesadumbrado, no sé si sea capaz de leer mis pensamientos pero de ser así preferiría que los escuchara de mi propia voz, si me permite tomar su palabra y compartirme con usted.

No es que hubiese pasado por alto su postura, había dicho ella algo que no se quedaba en el aire, lo había atrapado para el momento oportuno de abordarla sin embargo no podía pedir sin dar algo en primera instancia y aunque la confianza estaba puesta sobre la mesa ambos pertenecíamos a una estirpe astuta, debía ganarse el derecho de disponer del plato fuerte. Comenzaría entonces a buscar afinidad con Mona por motivos difíciles de enunciar.

-"Mis pesares son alegres y mi dicha llanto vierte"* Creo que en tan pocas palabras podría resumir lo que me ha absorbido la razón. La desgracia de la inmortalidad siempre se hace presente y en lo que a mi confiere es una desdicha tras otra cuando las décadas se van acumulando, es siempre la constante en los momentos que pierdo el sendero. No lo acuño a esta nueva era de desolación; el mundo debe ser restaurado y seguiremos aquí para verlos nuevamente caer, arder y renacer aún en su condición humana. -busca sostener la mirada en la mujer que con extremo recato prestaba atención a mis palabras.- Es eso, nuevamente fui atrapado por el círculo de la vida; rodeados de humanos ¿cómo no contagiarse en ocasiones de sus sentimientos y creer que uno mismo los ha vuelto a experimentar? -En alusión a mi sentencia recién dicha un suspiro parecía emular un lamento silencioso, como si me faltara el aire cuando hacía más de un siglo que prescindía de él. -El inconveniente con una existencia tan longeva es que los errores se cometen una y otra vez.

Percibí el susurro de una tercera respiración, desviando la mirada detrás de Mona y aunque no había nada ahí no estaba convencido de haber escuchado mal. Con los sentidos alerta me mantuve expectante a la aparición de alguna bestia, demonio o espíritu condenado a los confines de aquél vestigio de infierno. Intenté ablandar las facciones para no volver tensa la situación con mi acompañante a la cual sin duda le evitaría cualquier fatiga si se nos llegase a atacar.

*Funambulesca. Amado Nervo.

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Hollow.

Mensaje por Contenido patrocinado Hoy a las 11:55 pm


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.